martes, 12 de agosto de 2008

secundarios

Las tareas del movimiento estudiantil secundario

Una pelea entre capitalistas…

mientras destruyen nuestra educación

Durante todo el primer cuatrimestre, dominó la situación política de nuestro país el conflicto entre las patronales del campo y el gobierno del matrimonio presidencial de los Kirchner, donde tanto unos como otros se pelearon para definir quién terminaría acaparando las enormes ganancias generadas a partir de la exportación de soja, determinadas por la devaluación y el aumento de los precios a nivel internacional. En esta pelea entre capitalistas, parecía que los explotados debíamos colocarnos de un bando o del otro.

Pero su pelea por los extraordinarios beneficios obtenidos a partir de la explotación del obrero rural quedaba de lado cuando se trataba de atacar los intereses de los trabajadores y los explotados. Sin ir más lejos, el gobierno de la Ciudad, que se está alineando claramente con el bloque del "campo", impulsó el recorte de las becas estudiantiles al mismo tiempo que defendió a las empresas privadas encargadas de las reformas edilicias, al no realizar estas últimas como parte de un plan de obras públicas a cargo del Estado (es decir, garantizando que ese negocio siga en manos de la "patria contratista"). Esto, con la completa complicidad del kirchnerismo, que en la legislatura no planteó ningún tipo de oposición a esta política de vaciamiento de la educación pública.

Los estudiantes nos movilizamos

El gobierno y la burocracia nos atacan

Frente a esto, los estudiantes secundarios comenzamos un proceso de organización y movilización en nuestros colegios, que se expresó en las marchas a la Jefatura de Gobierno, en los cortes de calle zonales, las asambleas, las sentadas, entre otras medidas de lucha. El ejemplo de los compañeros del Belgrano, el Normal 8, el Esnaola, el Normal 7, el Normal 1, el Liceo 1; las tomas del Pellegrini, el Buenos Aires y el Acosta; dan cuenta del cuadro de deliberación y lucha planteado en el movimiento estudiantil secundario, que cobra una forma definida en la organización de los Centros de Estudiantes y principalmente en la Coordinadora de Estudiantes Secundarios. Fue la CES quien a través de una intensa militancia y agitación en los colegios logró desarrollar las importantes marchas unitarias de los secundarios.

Sin embargo, y haciendo como si no hubiese existido este gran movimiento, el gobierno de Macri se negó permanentemente a dar una respuesta a los planteos de los secundarios. Muy por el contrario, ha respondido atacando nuestra organización, modificando la ley 223 y permitiendo que los directivos de los colegios puedan votar y desempatar en los Consejos de Convivencia e incluso que los docentes tengan la capacidad de aplicar sanciones sin que pasen por los Consejos. Esto, en un cuadro en el que la burocracia de UTE-CTERA sanciona a los estudiantes en lucha, como en el Buenos Aires y en el Pellegrini, y forma parte del fraude consumado en la elección del Centro de Estudiantes del Nicolás Avellaneda; sumado también a la causa penal abierta a los compañeros del Acosta que tomaron su colegio.

La burocracia de UTE, sin embargo, pretende disimular esta ofensiva represiva contra los sectores combativos del movimiento secundario impulsando movilizaciones por las becas; al mismo tiempo que tiene que disfrazarse de luchadora frente a las próximas elecciones del gremio, lo que se expresó en el paro unitario de los docentes antes del comienzo de las vacaciones de invierno. Plantea, frente al recorte de Macri, que entreguen la misma cantidad de becas que el año pasado entregaba Telerman. Se trata, por lo tanto, de un operativo de regimentación y represión a los sectores más activos del movimiento estudiantil, y de cooptación de otros sectores, tales como Libres del Sur (agrupación kirchnerista que ha creado un nuevo sello, "Sudestada"), o incluso de compañeros de Lobo Suelto que se declaran "independientes" pero que frente a las presiones de los directivos y la burocracia terminan entregando la lucha estudiantil (tal como sucedió durante la toma del Buenos Aires, en las elecciones del Avellaneda, en la toma del Acosta).

Frente a las dos bandas capitalistas

por una alternativa obrera y socialista

Toda esta situación le plantea al movimiento estudiantil secundario una serie de tareas y definiciones fundamentales para triunfar en su lucha. En primer lugar, es fundamental que frente a las dos bandas capitalistas que están llevando al país a la bancarrota, luchemos por organizar y poner en pie una alternativa obrera y socialista; cuyo objetivo fundamental es reorganizar al país sobre nuevas bases y defender los intereses de los trabajadores y explotados. Quienes votaron la declaración de la CES, que planteaba la necesidad de la organización independiente de los trabajadores contra las patronales del campo y el gobierno nacional, tienen el desafío de emprender esta tarea.

Defendamos nuestra educación

y reforcemos nuestra organización

La pelea entre capitalistas va a agudizar el proceso de vaciamiento y destrucción de la educación, frente a lo cual los secundarios tenemos que profundizar nuestra movilización y fortalecer nuestra organización para enfrentar ese vaciamiento, luchando por la reorganización de nuestra educación sobre nuevas bases, a través de la nacionalización del sistema educativo bajo control de estudiantes, docentes y trabajadores.

Sobre esta base, se plantea encarar el segundo cuatrimestre enfrentando el recorte de las becas que realizó el gobierno de Macri, tal como lo comenzaron a plantear los compañeros del Acosta y el Normal 1 cuando a los colegios llegaron menos de un tercio de las becas que los estudiantes pidieron. La movilización común por las becas tiene que plantearse arrancarle al Estado las becas para todos los que las pidan, tal como discutió la organización democrática de los secundarios, la CES; contra lo que plantea la burocracia de UTE-CTERA de negociar un aumento de las becas fijando como tope la cantidad que entregaba Telerman el año pasado. Pero para poder desenvolver esta lucha a fondo, así como también poder intervenir de forma independiente en el marco de la crisis nacional, es clave defender la libertad de organización de los estudiantes en lucha; para lo cual hay que exigir la anulación de la resolución que modifica la ley 223, que le saquen las sanciones a los compañeros del Buenos Aires y del Pellegrini, que anulen la causa penal contra los compañeros del Acosta. De esta forma, podremos derrotar el operativo de regimentación y cooptación; y defenderemos nuestros Centros de Estudiantes independientes de los directivos y la burocracia, y nuestra Coordinadora de lucha independiente del gobierno nacional y de la Ciudad.

Para llevar adelante estas tareas, desde la Unión de Juventudes por el Socialismo, juventud del Partido Obrero, llamamos a los secundarios en lucha a formar parte de la lucha por una gran organización socialista y revolucionaria de la juventud, y por un fuerte Partido Obrero que pelee por la organización de los explotados para acabar de una vez por todas con un régimen social que en crisis está arrastrando detrás de sí a los salarios, las jubilaciones, la educación, la salud, la vivienda. Compañeros, la lucha recién empieza.

Plenarios abiertos de la UJS

Sábados a las 13:30hs, en el Pellegrini (Marcelo T 1851)

UJS Secundarios

www.ujs-secundarios.com.ar

Partido Obrero

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