PUENTE PUEYRREDON,
MEMORIA Y LUCHA
Han pasado cuatro años. Los Duhalde, Lavagna y Aníbal Fernández estaban en el gobierno para poner a resguardo de la bancarrota económica a los vaciadores Repsol, Aerolíneas, los bancos, Techint, el FMI. Pagaban con sangre, sudor y lágrimas los jubilados, los asalariados y los ahorristas, y la represión abatía a los protagonistas del Argentinazo. Frente a la movilización popular que recibió al gobierno de la devaluación y de la confiscación, los capitalistas lanzaron su propia consigna: Limpiar las calles de piqueteros. El 26 de junio caían asesinado s Darío Santillán y Maxi Kosteki en el Puente Pueyrredón. La enérgica reacción popular subsiguiente produjo la convocatoria de Duhalde a elecciones anticipadas y la búsqueda desesperada del suplente. Kirchner es el encargado de terminar el trabajo de Duhalde de ningún modo el que puso fin al duhaldismo. Cuatro años después, los responsables de este crimen, convenientemente borocotizados, gobiernan con Kirchner. Cuatro años después, el mismo Kirchner viaja a España para completar el trabajo sucio que le fuera encomendado: pagar a los usureros internacionales y despejar el camino para contraer nuevas deudas. En Madrid, anuncirá el pago (¡sin quitas!) a los usureros europeos del Club de París; concederá subsidios para Repsol y Aerolíneas; asegurará el otorgamiento de tarifazos; prometerá la continuidad de la legislación del trabajo que permite, por ejemplo a Telefónica o a Coto-Wal Mart, el fraude laboral contra los jóvenes. Misión cumplida, le dirán los vaciadores al Presidente, entre cenas y aplausos. A su lado, celebrarán los responsables políticos del Puente Pueyrredón, como Fernández y Atanasof. Pero, por esto mismo, las calles, no están limpias. La lucha de la clase obrera, de la juventud, de los campesinos, de los ahorristas, o sea, de todos los expropiados por el capital, continúa e incluso crece en consistencia. Cuatro años después volvemos en masa al Puente Pueyrredón para exigir el juicio y castigo a los responsables políticos del crimen de Kosteki y Santillán sean los que aún pueblan el gabinete de Kirchner, sean los que han decidido apostar a la variante de Lavagna. En Madrid, Kirchner se ha dado cita con un régimen social vencido. Nosotros, en cambio, nos hemos citado en el Puente el lunes 26 para expresar la vigencia de una rebelión popular que sólo se declarará satisfecha con una transformación social sobre nuevas bases. PARTIDO OBRERO
Han pasado cuatro años. Los Duhalde, Lavagna y Aníbal Fernández estaban en el gobierno para poner a resguardo de la bancarrota económica a los vaciadores Repsol, Aerolíneas, los bancos, Techint, el FMI.Pagaban con sangre, sudor y lágrimas los jubilados, los asalariados y los ahorristas, y la represión abatía a los protagonistas del Argentinazo.Frente a la movilización popular que recibió al gobierno de la devaluación y de la confiscación, los capitalistas lanzaron su propia consigna: Limpiar las calles de piqueteros.El 26 de junio caían asesinado s Darío Santillán y Maxi Kosteki en el Puente Pueyrredón.La enérgica reacción popular subsiguiente produjo la convocatoria de Duhalde a elecciones anticipadas y la búsqueda desesperada del suplente.Kirchner es el encargado de terminar el trabajo de Duhalde de ningún modo el que puso fin al duhaldismo.Cuatro años después, los responsables de este crimen, convenientemente borocotizados, gobiernan con Kirchner.Cuatro años después, el mismo Kirchner viaja a España para completar el trabajo sucio que le fuera encomendado: pagar a los usureros internacionales y despejar el camino para contraer nuevas deudas.En Madrid, anuncirá el pago (¡sin quitas!) a los usureros europeos del Club de París; concederá subsidios para Repsol y Aerolíneas; asegurará el otorgamiento de tarifazos; prometerá la continuidad de la legislación del trabajo que permite, por ejemplo a Telefónica o a Coto-Wal Mart, el fraude laboral contra los jóvenes.Misión cumplida, le dirán los vaciadores al Presidente, entre cenas y aplausos. A su lado, celebrarán los responsables políticos del Puente Pueyrredón, como Fernández y Atanasof.Pero, por esto mismo, las calles, no están limpias.La lucha de la clase obrera, de la juventud, de los campesinos, de los ahorristas, o sea, de todos los expropiados por el capital, continúa e incluso crece en consistencia.Cuatro años después volvemos en masa al Puente Pueyrredón para exigir el juicio y castigo a los responsables políticos del crimen de Kosteki y Santillán sean los que aún pueblan el gabinete de Kirchner, sean los que han decidido apostar a la variante de Lavagna.En Madrid, Kirchner se ha dado cita con un régimen social vencido.Nosotros, en cambio, nos hemos citado en el Puente el lunes 26 para expresar la vigencia de una rebelión popular que sólo se declarará satisfecha con una transformación social sobre nuevas bases.PARTIDO OBRERO
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